jueves, 31 de agosto de 2017

El triángulo de los Balcanes

Exactamente no es un triángulo la figura que más se asemeja al recorrido que hicimos, pero bueno, nos viene bien para hacernos una idea.

Después de un apacible trayecto en avión, llegamos al aeropuerto de Zagreb, ciudad de partida, y de llegada al finalizar nuestro recorrido. Muchos km nos quedaban por delante. Ahí va una pincelada.

Zagreb

La parte nueva de la ciudad no tiene un interés especial. La parte antigua, cuenta con un bonito casco viejo, donde se encuentra la catedral de San Esteban, el mercado tradicional... destacando la iglesia de San Marcos (con el techo representando la vieja Zagreb).



Aquí podéis descubrir también el funicular con el trayecto más corto del mundo. Existen varias zonas verdes en la ciudad, pero sólo nos dio tiempo a visitar la Herradura verde, con sus parques y majestuosos edificios. La encontraréis muy cerca del casco histórico.





Ljubljana

La pequeña ciudad eslovena, tiene un encanto especial, que nos puede hacer recordar la vida en muchas ciudades europeas. La cruza el río Ljubljanica, y paseando por sus dos orillas descubres plazas, edificios clásicos, otros modernistas, iglesias medievales..



Son también dignos de destacar alguno de los puentes que cruzan el río. La parte histórica es peatonal, lo que permite pasear o tomar un helado o un café en uno de sus innumerables establecimientos. Se respira un gran ambiente por toda la ciudad. Y si te gusta ir de compras, también puedes encontrar todo tipo de tiendas cerca del centro. Aquí sí que utilizan el euro.




Cuevas de Postojna

Antes de nada decir que si venís de Ljubljana, armaos de paciencia, ya que la principal autovía de acceso, suele presentar retenciones debido al gran volumen de camiones que cruzan el país.
Las cuevas, son sin duda de las mejores que hemos visitado. Podéis echar un vistazo al post que escribí hace un tiempo sobre diferentes grutas:

http://maloca1974.blogspot.com.es/2014/08/cuevas-y-grutas.html

Para acceder a las cuevas, se hace a través de un tren, que recorre casi 2 km, y que ya te deja ver las caprichosas formas de estalactitas y estalagmitas. A continuación se realiza un recorrido, que incluye escaleras, subidas y bajadas y que se realiza a pie. Os dejo una foto, para que podáis admirar la belleza de esta gruta.
Cuando visitamos las cuevas, la temperatura exterior rondaba los 30º. Dentro más o menos 13º, así que ya sabéis, llevaos algo de ropa de abrigo. 




Para volver al exterior, se toma de nuevo el tren. 
Cerca de la cueva encontramos tiendas de souvenirs, restaurantes y aparcamiento de pago.

Zadar

Bonito lugar de la costa Dálmata. La visita la centraría en dos puntos. 
Por un lado está el casco viejo. Enseguida encontraréis una calle central donde está parte del ambiente de la ciudad, con algunas tiendas, bares, heladerías... ideal pasear por esta calle peatonal a cualquier hora del día.



Esta calle va a desembocar en la zona del foro romano (poco cuidado), donde se encuentran las iglesias más importantes de la ciudad vieja.




Por otro lado el paseo marítimo. Esta zona tiene un encanto especial al atardecer y por la noche. Dicen que aquí se puede disfrutar de una de las mejores puestas de sol que hayas visto. Destacan de esta zona el órgano de mar y el saludo al sol. 


El primero es una construcción curiosa, que produce una especie de música, cuando las olas se introducen por unos tubos que tiene, bajo sus láminas de mármol.



El segundo es una gran placa circular, que por la noche se ilumina con unas luces de colores (funciona con placas solares).




Split

Lugar de costa, que nos recordó a algunos pueblos del litoral mediterráneo, con su paseo marítimo de palmeras y su casco viejo.



Como visita, recomiendo la del Palacio Diocleciano (edificio romano de gran interés). Debido al entramado de calles de todo el casco antiguo, lo mejor es callejear e ir descubriendo poco a poco la ciudad, sin rumbo fijo. Os gustará. Se puede ver todo en una sola mañana.

Dubrovnik

Considero que es uno de los lugares más bonitos de todos los visitados. A pesar de no tener una gran extensión (el casco viejo), se pueden hacer un sinfín de cosas. Aquí os dejo algunas.

Muralla: visita obligada (aunque la entrada es cara). Desde allí se obtienen las mejores vistas de la ciudad vieja, en un recorrido de 2 km aproximadamente. Si vas en verano, ten en cuenta que suele hacer mucho calor y no encuentras sombras, así que mucha agua, crema solar...y buenas piernas. Por el camino encontrarás un bar, una pequeña tienda con bebidas, lavabos, y hasta personal de la cruz roja. Hay más de un acceso a la muralla, y puedes salir por donde has entrado (ruta circular).




Mirador monte Srd: se puede subir andando o en teleférico, y desde allí las vistas son estupendas. Existe una tercera opción, que es subir en coche, y en mi opinión, si dispones de él, la más recomendable, por rápida y barata.

Pasear por sus calles peatonales: verás un sinfín de edificios civiles y religiosos de gran belleza (incluso la escalinata donde se rodó algún episodio de Juego de tronos). También verás tiendas de souvenirs, restaurantes y algún bar con vistas, como el Buza, enclavado en la roca. No fuimos, pero por lo que sé, con precios caros en general.




Islas cercanas: existen muchas islas cerca de Dubrovnik. En cada una puedes encontrar un atractivo diferente. Existen diferentes compañías en el muelle, que te ofrecen diferentes tipos de recorrido. Nosotros optamos por uno consistente en rodear la isla de Lokrum. Desde el mar, las vistas de la ciudad, con sus murallas rodeándola, son espectaculares.




En verano, hay que tener en cuenta que llegan cruceros, que hacen que las calles estén abarrotadas de gente. 

Pocitelj y Medjugorje

De camino hacia Bosnia paramos en estos dos lugares.
Pocitelj es un pueblo medieval, con claras influencias musulmanas. Nada más llegar, te reciben vendedores ambulantes de bebidas, frutas... En lo alto de la colina hay una fortaleza, pero no fuimos hasta allí. En media hora puedes ver este pintoresco lugar.



Medjugorje es un centro de peregrinación, con una infrastructura típica de otros lugares relacionados también con apariciones de la virgen (Fátima, Lourdes, Guadalupe...). Con esto quiero decir, que encontraremos la iglesia (santuario), una gran explanada para celebrar actos litúrgicos, tiendas de merchandising por doquier...
Con una o dos horas, más que suficiente.




Mostar

Lo más destacable del lugar, según mi opinión, es saber que allí se libró una de las grandes (y crueles) guerras de nuestro tiempo. La sensación de estar paseando por allí tranquilamente, teniendo presente las imágenes de militares disparando, o misiles destruyendo el puente, resulta chocante.
Nuestra visita comenzó, bajo un sol de justicia, por la mezquita Karadozbegova, abierta al turismo en determinados momentos del día. Siguiendo la misma calle peatonal, encuentras pocas cosas a destacar, pero llama la atención, tanto aquí como en otras partes de la ciudad, la huella que dejó la guerra, en forma de disparos en las fachadas de los edificios.



 Al cabo de poco, la calle peatonal se transforma en una calle adoquinada, con tiendas de souvenirs por todas partes (barrio musulmán). 


Por fin, en apenas 10 minutos más de paseo, llegas al tristemente famoso puente viejo (Stari Most), destruido durante el conflicto, y reconstruido años más tarde (se inauguró en el 2004), siguiendo la estructura original. Desde allí hay unas buenas vistas de la ciudad vieja. Con un poco de suerte se puede ver algún "valiente" (o insensato) tirándose al río desde lo alto, a cambio de dinero.



Cruzando el puente, todavía nos encontramos más tiendas. Hay que decir que en Mostar, los precios son baratos y, en muchos lugares, tienes oportunidad de pagar con la moneda local, con las Kunas croatas, o incluso con euros. Al acabar la zona de tiendas encontramos la iglesia franciscana, con una torre imponente. De todas maneras, sobre todo son las mezquitas las que predominan como edificios religiosos de la ciudad.
Si dispones de tiempo, puedes realizar una visita a una casa turca tradicional que se encuentra cerca de la orilla del río Neretva. La Biscevica Kuca es de pago y la visita dura unos 20 minutos. Es interesante.




Lagos de Plitvice

Última parada del recorrido, antes de volver a Zagreb.
En la entrada te ofrecen un mapa para optimizar la visita. Si quieres ver todo con tranquilidad, tienes que utilizar un día entero. Hay tramos que están masificados y puede perder ese encanto propio de un lugar tan fantástico. Tanto los lagos superiores como los inferiores son de postal, con sus aguas turquesas, cascadas, abundante vegetación...





En el siguiente enlace podréis ampliar la información:

http://www.np-plitvicka-jezera.hr/en/


Correr por los Balcanes

El viaje coincidió con mi semana de descanso estival, así que no salí ningún día a correr. Pero, ¿que carreras interesantes podemos encontrar? 
Pues aparte de las "típicas" pruebas de las grandes ciudades, como el maratón (y en algún caso media) de Zagreb, Mostar, Ljubljana o Dubroknik, quería destacar el "run the wall", una carrera de 2 km por las murallas de la perla del adriático. También en la zona de Plitvice se organiza un maratón, con la naturaleza como protagonista.



domingo, 30 de abril de 2017

En busca de los cerezos en flor

Lo que parecía el principal objetivo del viaje (ver los cerezos en flor del valle del Jerte), acabó convirtiéndose en una parada más, en ese impresionante recorrido por tierras extremeñas y otras poblaciones cercanas. 
Lo primero, decir que me sorprendió el hecho de haber imaginado una tierra árida, con poca vegetación, y en cambio, encontrarme con grandes prados, árboles y "verde" por doquier. Vamos a ver qué pueblos y ciudades visitamos.

Guadalajara

Siguiendo la tradición de no hacer muchos km seguidos, decidimos hacer la primera parada a medio camino. Muchas veces habíamos pasado cerca de la ciudad, ya que se encuentra al lado de la A-2, pero nunca habíamos entrado. Se trata de un lugar con pocas cosas para ver. Con un paseo de ida y vuelta por la calle Mayor, está todo visto.


La Alberca

Pueblo de Salamanca con mucho encanto. Es de esos lugares que parece hecho para el turismo (restaurantes, tiendas de souvenirs, de embutidos...). El aparcamiento no es fácil, aunque hay parking público gratuito. Aprovechad, ya que es uno de esos pocos lugares en que todos tus sentidos pueden disfrutar.



La plaza Mayor es el lugar ideal para poder degustar la excelente gastronomía salmantina.



La Alberca fue uno de los dos sitios que escogí para el running durante las vacaciones. Un poco antes de las 8 h de la mañana, ya estaba corriendo por la carretera que une el pueblo con Mogarraz que, a pesar de no tener apenas arcén, casi no tiene circulación a esas horas. A nivel paisajístico es espectacular, pero hay que ir con cuidado. En los 9 km que recorrí, encontré dos jabalís y oí algún que otro ruido que me hizo suponer que alguno más campaba a sus anchas por allí.

Ciudad Rodrigo

Como en la mayoría de sitios visitados en este viaje, no se trata de encontrar una iglesia impresionante, un museo fabuloso o unas esculturas increíbles. Se trata de caminar por el casco histórico y disfrutar del paseo. En este caso, recomiendo subir a la muralla, para tener unas excelentes vistas de los alrededores. Muy bonita es su plaza mayor. También es un lugar ideal para comprar productos típicos, como el hornazo (masa hecha con aceite, leche, vino blanco, sal, harina, huevo, levadura, agua y relleno de chorizo, lomo, jamón, ...).


Mogarraz

Villa medieval, que conserva perfectamente sus casas de piedra. Está declarada "Bien de interés cultural, con categoría de conjunto histórico". En la actualidad se puede ver en la fachada de cada casa, un retrato de las personas que vivían allí en el otoño de 1967. Si queréis saber un poco más de este curioso hecho, pinchad en el siguiente enlace





San Martín del Castañar

Pequeño pueblo, muy cercano a la Alberca y a Mogarraz. También hay que dejar el coche en las afueras, para poder dar luego un paseo, que apenas dura una hora (tomándonoslo con mucha tranquilidad). Es parecido a Mogarraz, pero con menos turismo. Además de su arquitectura medieval, hay que destacar su castillo. Desde aquí hay un gran mirador de toda la zona.




Candelario

Bonito pueblo de montaña, que conocimos de camino al valle del Jerte. Hay que tener unas buenas piernas para recorrer sus empinadas y empedradas calles. Si conseguimos llegar a la parte más alta del pueblo, podemos encontrarnos un paisaje de postal, con las montañas nevadas de fondo.



Valle del Jerte

Como he dicho antes, en un principio visitar este valle, era una de las razones principales del viaje. En las fechas que elegimos para viajar, todo tenía que estar cubierto por un manto blanco, ya que es la época de floración del cerezo. Pero una inoportuna nevada dos semanas antes, provocó que muchos de los árboles ya hubieran perdido su flor.
La mejor opción, es coger el coche y recorrer la N-110 desde Tornavacas, hasta el embalse de Plasencia, y alrededores. Durante el camino encontraréis diferentes lugares para aparcar y "hacer la foto" o, simplemente, contemplar este espectáculo de la naturaleza. Echarle un vistazo al siguiente enlace.






Por el camino pasamos cerca del Barco de Ávila, con la silueta de su castillo dominando el pueblo.


Plasencia

Ciudad monumental. Tiene un casco histórico muy bien conservado, con muchos lugares de interés arquitectónico-cultural para visitar (catedral vieja, catedral nueva, palacio consistorial, palacio de Miravel...). Se respira tranquilidad.



Esto contrasta con la animada Plaza Mayor, con muchos locales para comer, o simplemente tomarse algo en una de sus terrazas. Desde aquí sale la Calle del Sol, llena de tiendas, y una de las principales arterias de la ciudad (a nivel comercial).


Cáceres

Pasamos tres noches aquí, así que pudimos ver bastante bien la ciudad, tanto de día, como de noche (muy bonito el casco antiguo iluminado).



Si te gusta la historia y la arquitectura de la Edad Media y del Renacimiento, éste es tu lugar. Dentro de las murallas podemos ver los edificios más representativos de la ciudad (Concatedral de Santa Maria, Palacio de las Veletas, Palacios de los Golfines...) 


Y justo al lado de las murallas, la Plaza Mayor, donde se concentran los restaurantes de la ciudad. Las calles colindantes, también están animadas. Fue aquí donde probé uno de los platos típicos de la gastronomía extremeña: las migas. Buenísimo!!!




Y al estar en plena Semana Santa, como no, pudimos ver alguna de sus conocidas procesiones.


Y para finalizar con esta bonita ciudad, decir que fue el segundo lugar que escogí para correr. Casi toda la periferia tiene carriles bici, donde puedes "quemar zapatillas" tranquilamente. También está la opción de buscar zonas exteriores, donde encuentras muchos caminos rurales. Para regresar al centro hay bastantes cuestas.

Monasterio de Guadalupe

Está a unos 125 km de Cáceres, pero vale la pena visitarlo. El pueblo de Guadalupe, dónde está ubicado, es pequeño pero muy turístico, así que no tendrás problemas para comprar un recuerdo, o poder comer en alguno de sus numerosos restaurantes (no son caros).



La basílica puedes visitarla gratis, pero lo realmente interesante es poder ver otros rincones del monasterio, como su claustro, el museo de bordados, o el de pintura y escultura, con obras de Goya, el Greco o Zurbarán. Los 5€ de la entrada incluyen una visita guiada de una hora, aproximadamente, donde nos cuentan la historia del monasterio. Al acabar la visita, un fraile franciscano nos da la opción de poder ver de cerca a la Virgen de Guadalupe, tras una breve explicación sobre su origen.

Trujillo

Otro de los pueblos monumentales que encontramos en la provincia de Cáceres, y que vio nacer al conquistador Francisco Pizarro. Desde que entras a su Plaza Mayor (muy animada) hasta que llegas al castillo, se trata de callejear en sentido ascendente, por sus empedradas vías, descubriendo en cada rincón edificios civiles y religiosos de gran belleza.



Una vez llegas al castillo, las vistas son espectaculares. No entramos aquí, pero estuvimos paseando por los alrededores.



Parque de Monfragüe

Llegamos aquí por la tarde, así que estuvimos poco tiempo. El parque es grande, así que se pueden hacer infinidad de rutas, de diferentes dificultades. Yo aconsejaría pasar un fin de semana entero por esta zona. La mejor opción pasa por dejar el coche en Villareal de San Carlos. Es un pueblo de una sola calle, donde podemos encontrar un restaurante, un centro de interpretación del parque y una casa rural.



Nosotros pudimos hacer parte de la ruta roja en coche, y parte de la ruta verde andando, pero se nos quedo corto.





Badajoz

Puede que fuera la gran desconocida del viaje. La idea principal era pasear por sus calle, a ver qué encontrábamos. Como lo primero que encontramos fue la oficina de información turística, entramos, y allí nos dijeron los mejores lugares para ver, que básicamente eran cuatro: pasear por sus murallas, donde se podía tener una buena perspectiva de los alrededores de la ciudad, la Plaza Alta, la Plaza de España, y la Puerta Palma. Buen lugar para pasar una mañana, eso sí, mejor si no vais en verano (por eso de las altas temperaturas).




Olivenza y Zafra

Los dos son muy parecidos, y tengo que decir lo mismo de los dos. Son los típicos pueblos, parecidos a los que nos habíamos encontrado en Andalucía, de calles estrechas y casas blancas. Así que, lo que hay que hacer por aquí es callejear y descubrir bellos rincones. Olivenza es más tranquilo, y en Zafra hay más ambiente. Aquí pudimos comprar embutido ibérico y dulces en el Monasterio de Santa Clara. Riquísimo todo!!!

Olivenza

Zafra

Calatayud

Y esta fue la última parada del viaje. Me esperaba más del lugar donde una vez vivió "la Dolores" (según la canción). Nada destacable de aquí. Por suerte, al ser Viernes Santo, pudimos ver la procesión, y eso sí que fue espectacular. Da la sensación de que todo el pueblo participa del evento.