domingo, 30 de abril de 2017

En busca de los cerezos en flor

Lo que parecía el principal objetivo del viaje (ver los cerezos en flor del valle del Jerte), acabó convirtiéndose en una parada más, en ese impresionante recorrido por tierras extremeñas y otras poblaciones cercanas. 
Lo primero, decir que me sorprendió el hecho de haber imaginado una tierra árida, con poca vegetación, y en cambio, encontrarme con grandes prados, árboles y "verde" por doquier. Vamos a ver qué pueblos y ciudades visitamos.

Guadalajara

Siguiendo la tradición de no hacer muchos km seguidos, decidimos hacer la primera parada a medio camino. Muchas veces habíamos pasado cerca de la ciudad, ya que se encuentra al lado de la A-2, pero nunca habíamos entrado. Se trata de un lugar con pocas cosas para ver. Con un paseo de ida y vuelta por la calle Mayor, está todo visto.


La Alberca

Pueblo de Salamanca con mucho encanto. Es de esos lugares que parece hecho para el turismo (restaurantes, tiendas de souvenirs, de embutidos...). El aparcamiento no es fácil, aunque hay parking público gratuito. Aprovechad, ya que es uno de esos pocos lugares en que todos tus sentidos pueden disfrutar.



La plaza Mayor es el lugar ideal para poder degustar la excelente gastronomía salmantina.



La Alberca fue uno de los dos sitios que escogí para el running durante las vacaciones. Un poco antes de las 8 h de la mañana, ya estaba corriendo por la carretera que une el pueblo con Mogarraz que, a pesar de no tener apenas arcén, casi no tiene circulación a esas horas. A nivel paisajístico es espectacular, pero hay que ir con cuidado. En los 9 km que recorrí, encontré dos jabalís y oí algún que otro ruido que me hizo suponer que alguno más campaba a sus anchas por allí.

Ciudad Rodrigo

Como en la mayoría de sitios visitados en este viaje, no se trata de encontrar una iglesia impresionante, un museo fabuloso o unas esculturas increíbles. Se trata de caminar por el casco histórico y disfrutar del paseo. En este caso, recomiendo subir a la muralla, para tener unas excelentes vistas de los alrededores. Muy bonita es su plaza mayor. También es un lugar ideal para comprar productos típicos, como el hornazo (masa hecha con aceite, leche, vino blanco, sal, harina, huevo, levadura, agua y relleno de chorizo, lomo, jamón, ...).


Mogarraz

Villa medieval, que conserva perfectamente sus casas de piedra. Está declarada "Bien de interés cultural, con categoría de conjunto histórico". En la actualidad se puede ver en la fachada de cada casa, un retrato de las personas que vivían allí en el otoño de 1967. Si queréis saber un poco más de este curioso hecho, pinchad en el siguiente enlace





San Martín del Castañar

Pequeño pueblo, muy cercano a la Alberca y a Mogarraz. También hay que dejar el coche en las afueras, para poder dar luego un paseo, que apenas dura una hora (tomándonoslo con mucha tranquilidad). Es parecido a Mogarraz, pero con menos turismo. Además de su arquitectura medieval, hay que destacar su castillo. Desde aquí hay un gran mirador de toda la zona.




Candelario

Bonito pueblo de montaña, que conocimos de camino al valle del Jerte. Hay que tener unas buenas piernas para recorrer sus empinadas y empedradas calles. Si conseguimos llegar a la parte más alta del pueblo, podemos encontrarnos un paisaje de postal, con las montañas nevadas de fondo.



Valle del Jerte

Como he dicho antes, en un principio visitar este valle, era una de las razones principales del viaje. En las fechas que elegimos para viajar, todo tenía que estar cubierto por un manto blanco, ya que es la época de floración del cerezo. Pero una inoportuna nevada dos semanas antes, provocó que muchos de los árboles ya hubieran perdido su flor.
La mejor opción, es coger el coche y recorrer la N-110 desde Tornavacas, hasta el embalse de Plasencia, y alrededores. Durante el camino encontraréis diferentes lugares para aparcar y "hacer la foto" o, simplemente, contemplar este espectáculo de la naturaleza. Echarle un vistazo al siguiente enlace.






Por el camino pasamos cerca del Barco de Ávila, con la silueta de su castillo dominando el pueblo.


Plasencia

Ciudad monumental. Tiene un casco histórico muy bien conservado, con muchos lugares de interés arquitectónico-cultural para visitar (catedral vieja, catedral nueva, palacio consistorial, palacio de Miravel...). Se respira tranquilidad.



Esto contrasta con la animada Plaza Mayor, con muchos locales para comer, o simplemente tomarse algo en una de sus terrazas. Desde aquí sale la Calle del Sol, llena de tiendas, y una de las principales arterias de la ciudad (a nivel comercial).


Cáceres

Pasamos tres noches aquí, así que pudimos ver bastante bien la ciudad, tanto de día, como de noche (muy bonito el casco antiguo iluminado).



Si te gusta la historia y la arquitectura de la Edad Media y del Renacimiento, éste es tu lugar. Dentro de las murallas podemos ver los edificios más representativos de la ciudad (Concatedral de Santa Maria, Palacio de las Veletas, Palacios de los Golfines...) 


Y justo al lado de las murallas, la Plaza Mayor, donde se concentran los restaurantes de la ciudad. Las calles colindantes, también están animadas. Fue aquí donde probé uno de los platos típicos de la gastronomía extremeña: las migas. Buenísimo!!!




Y al estar en plena Semana Santa, como no, pudimos ver alguna de sus conocidas procesiones.


Y para finalizar con esta bonita ciudad, decir que fue el segundo lugar que escogí para correr. Casi toda la periferia tiene carriles bici, donde puedes "quemar zapatillas" tranquilamente. También está la opción de buscar zonas exteriores, donde encuentras muchos caminos rurales. Para regresar al centro hay bastantes cuestas.

Monasterio de Guadalupe

Está a unos 125 km de Cáceres, pero vale la pena visitarlo. El pueblo de Guadalupe, dónde está ubicado, es pequeño pero muy turístico, así que no tendrás problemas para comprar un recuerdo, o poder comer en alguno de sus numerosos restaurantes (no son caros).



La basílica puedes visitarla gratis, pero lo realmente interesante es poder ver otros rincones del monasterio, como su claustro, el museo de bordados, o el de pintura y escultura, con obras de Goya, el Greco o Zurbarán. Los 5€ de la entrada incluyen una visita guiada de una hora, aproximadamente, donde nos cuentan la historia del monasterio. Al acabar la visita, un fraile franciscano nos da la opción de poder ver de cerca a la Virgen de Guadalupe, tras una breve explicación sobre su origen.

Trujillo

Otro de los pueblos monumentales que encontramos en la provincia de Cáceres, y que vio nacer al conquistador Francisco Pizarro. Desde que entras a su Plaza Mayor (muy animada) hasta que llegas al castillo, se trata de callejear en sentido ascendente, por sus empedradas vías, descubriendo en cada rincón edificios civiles y religiosos de gran belleza.



Una vez llegas al castillo, las vistas son espectaculares. No entramos aquí, pero estuvimos paseando por los alrededores.



Parque de Monfragüe

Llegamos aquí por la tarde, así que estuvimos poco tiempo. El parque es grande, así que se pueden hacer infinidad de rutas, de diferentes dificultades. Yo aconsejaría pasar un fin de semana entero por esta zona. La mejor opción pasa por dejar el coche en Villareal de San Carlos. Es un pueblo de una sola calle, donde podemos encontrar un restaurante, un centro de interpretación del parque y una casa rural.



Nosotros pudimos hacer parte de la ruta roja en coche, y parte de la ruta verde andando, pero se nos quedo corto.





Badajoz

Puede que fuera la gran desconocida del viaje. La idea principal era pasear por sus calle, a ver qué encontrábamos. Como lo primero que encontramos fue la oficina de información turística, entramos, y allí nos dijeron los mejores lugares para ver, que básicamente eran cuatro: pasear por sus murallas, donde se podía tener una buena perspectiva de los alrededores de la ciudad, la Plaza Alta, la Plaza de España, y la Puerta Palma. Buen lugar para pasar una mañana, eso sí, mejor si no vais en verano (por eso de las altas temperaturas).




Olivenza y Zafra

Los dos son muy parecidos, y tengo que decir lo mismo de los dos. Son los típicos pueblos, parecidos a los que nos habíamos encontrado en Andalucía, de calles estrechas y casas blancas. Así que, lo que hay que hacer por aquí es callejear y descubrir bellos rincones. Olivenza es más tranquilo, y en Zafra hay más ambiente. Aquí pudimos comprar embutido ibérico y dulces en el Monasterio de Santa Clara. Riquísimo todo!!!

Olivenza

Zafra

Calatayud

Y esta fue la última parada del viaje. Me esperaba más del lugar donde una vez vivió "la Dolores" (según la canción). Nada destacable de aquí. Por suerte, al ser Viernes Santo, pudimos ver la procesión, y eso sí que fue espectacular. Da la sensación de que todo el pueblo participa del evento.





miércoles, 18 de enero de 2017

Al otro lado de los Pirineos

Aprovechando las vacaciones navideñas, decidimos hacer un pequeño recorrido en coche por algunos pueblos de ensueño del país vecino. Antes de explicar como son los lugares que visitamos, ahí van unos consejos para quien decida hacer un "paseo" similar en esta época del año:
- Si lo que quieres ver son mercadillos navideños, esta zona no es la mejor para hacerlo. En estos pueblos no se vive la Navidad de una manera especial.
- Estas fechas son temporada baja. Tienes la ventaja de poder aparcar fácilmente, de poder pasear con tranquilidad y de poder hacer fotos sin gente "inoportuna". El inconveniente es que la oferta de restaurantes es mínima, ya que muchos cierran, y también te encuentras muchos comercios de vacaciones.
- Si viajas en coche, mejor si vas con GPS. Muchos lugares están poco señalizados, y a veces, te ahorras unos km enlazando carreteras secundarias. Eso sí, comprobad que el coche está en condiciones y con el depósito lleno. En algunas carreteras apenas encuentras pueblos, y cuando lo haces, sólo hay unas pocas casas, sin gasolineras, ni restaurantes, ni supermercados...
- Las autovías/autopistas son de peaje (y no precisamente baratos).
- No sé si es frecuente en la época que fuimos, pero nos encontramos muchos días de espesa niebla.

Cahors

Destacable el puente Valentré (único puente medieval fortificado de toda Europa, bien conservado). Su casco histórico es bonito y lo puedes ver en apenas una hora.



Rocamadour

Espectacular pueblo, enclavado en la pared de un acantilado. Las vistas que tienes desde la carretera de acceso son increíbles.


Existen unos aparcamientos enormes antes de entrar a la villa. Supongo que en la temporada estival se llenan. Cuando fuimos nosotros, estaban prácticamente vacíos.
Rocamadour es un lugar que está dispuesto como en tres niveles. En verano, hay un ascensor que permite subir hasta el segundo nivel. Para ir arriba del todo, también se puede ir en coche, pero si tienes buenas piernas, merece la pena hacer a pie toda la visita, y disfrutar así de cada rincón.
En la parte más baja se encuentra el pueblo. Básicamente es una calle con casas dispuestas a los dos lados.



En uno de los lados de la calle, existen unas escaleras, que permiten acceder a la zona del Santuario. Toda esta parte (capillas, iglesia..) parece sacada de un cuento.





Para acabar, se puede realizar el camino hacia el palacio-castillo que hay en la cima. Es un paseo agradable, eso sí de subida, que culmina con unas buenas vistas del pueblo. La entrada a las murallas del castillo es de pago. 



Conques
Otro lugar que bien podría ser el escenario de una de las historias de Anderesen. Pudimos dejar el coche justo en la entrada del pueblo.


Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, os muestro unas cuantas para que os hagáis una idea.













Saint-cirq-Lapopie

Llegamos al atardecer y a esas horas había poca luz. De hecho, acabamos la visita cuando ya había oscurecido. Tal y como nos pasó en Rocamadour, el acceso por carretera nos depara las mejores vistas del lugar.



Dentro del pueblo, un laberinto de callejuelas empedradas, que suben y bajan por cada rincón.


Touluse

Una de las ciudades más grandes de Francia. Aún así, un par de días es suficiente para conocer toda la urbe. Os propongo varios recorridos que propone la página "Toma nota...y viaja!" que a mi me fueron muy útiles.


Si sigues los diferentes itinerarios marcados, puedes disfrutar de la arquitectura, cultura y también de la parte más comercial de la ciudad.


Un poco más alejado del centro, pero recomendable, es el jardín japonés. Es un espacio pequeño en el que puedes sentirte por un momento, un habitante más de la Tierra del sol naciente.



A unos 5 km de la ciudad está la ciudad del espacio. En mi opinión, la entrada es muy cara (24 €) para lo que te ofrecen, pero supongo que eso va a gustos. Nosotros nos limitamos a pasar el control de seguridad de la entrada. Antes de entrar al edificio principal, se tiene una buena perspectiva de gran parte del parque.


Mirepoix

El pueblo en sí no tiene mucho, pero hay dos cosas que destacan y que, por si solas, tienen el peso suficiente para desviarse a visitarlo.
La primera es su plaza mayor, con sus casas de colores y con la madera presente en sus construcciones (ventanas, puertas, soportales). Es pequeño (apenas lo ves en una hora), pero preparado para recibir a los turistas.



El otro lugar recomendable es su iglesia, imponente tanto en su exterior como en su interior.



Foix
En esta ocasión, lo que más llama la atención, es el castillo que domina la colina. El pueblo descansa a sus pies.


Del resto del pueblo nada más que destacar.

Os dejo un listado de las maratones que se pueden disputar por la zona. Especialmente atractiva me parece la de Albí. Quien sabe si algún día...

26/03/2017 IX MARATHON MONTAUBAN
30/04/2017 MARATHON D´ALBI
22/10/2017 MARATHON INTERNATIONAL TOULOUSE